Hoy en el colegio hemos vivido un día especial y muy significativo. Con motivo de la efeméride del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la violencia contra la mujer, hemos dedicado la jornada a reflexionar sobre la importancia de respetarnos, valorarnos y aprender a decir NO ante cualquier forma de violencia.
Ha sido un día para recordar que todas las personas merecemos vivir con libertad, seguridad y dignidad.
El momento más emocionante lo protagonizaron los alumnos y alumnas mayores, que interpretaron “La Puerta Violeta”de Rozalén. Su representación nos transmitió mensajes llenos de valentía, fortaleza, esperanza y libertad, recordándonos que siempre existe un camino para salir de lo que nos hace daño y buscar espacios seguros donde crecer.
Después de esta actividad, cada clase aportó su propia mariposa🦋, símbolo de los deseos de volar libres, sin miedos y con confianza en uno mismo. Entre todos construimos nuestra gran puerta violeta, que quedó cubierta de mensajes preciosos cargados de respeto, cariño y compromiso.
Hoy no solo decoramos un espacio del colegio: construimos un mensaje común. Un mensaje que dice que aquí crecemos juntos, que nos cuidamos y que rechazamos cualquier forma de violencia. Un mensaje que invita a mirar con empatía, a escuchar con atención y a alzar la voz cuando algo no está bien. Porque educar también es enseñar a respetar, a pedir ayuda, a quererse…
Y cada 25 de noviembre nos recuerda lo importante que es seguir caminando hacia un mundo donde todas las personas podamos abrir nuestra propia puerta violeta y volar libres.



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